Cuida y trabaja la flexibilidad. ¡Tiene muchos beneficios! Cuida y trabaja la flexibilidad. ¡Tiene muchos beneficios!
En este artículo compartimos los consejos de la triatleta y entrenadora personal Isabel del Barrio. Ella es el alma e imagen de la cuenta... Cuida y trabaja la flexibilidad. ¡Tiene muchos beneficios!

En este artículo compartimos los consejos de la triatleta y entrenadora personal Isabel del Barrio. Ella es el alma e imagen de la cuenta @onmytrainingshoes. Isabel fue bailarina de ballet, época que le enseñó la importancia del ejercicio físico, la flexibilidad y elasticidad para la mejora de movimientos y posturas corporales.

¿Por qué debemos tener en cuenta a la flexibilidad? Así como dice Isabel, simplemente con introducir estiramientos sencillos en las rutinas diarias, "sentirás cómo ganas amplitud de movimiento y liberación de tensiones musculares. La idea es tener músculos más elásticos y que respondan bien a cambios". Antes de empezar haremos énfasis en la diferencia entre Elasticidad y Flexibilidad:

  • FLEXIBILIDAD es "la capacidad de una articulación para moverse con libertad a lo largo de la amplitud de su movimiento". Ser constantes en nuestra práctica de la flexibilidad aporta beneficios como poder realizar ejercicios de forma correcta y, muy importante, ¡evitar lesiones! Además se consigue mejorar la psicomotricidad.
  • ELASTICIDAD, en palabras de Del Barrio, "es la capacidad del músculo de volver a la longitud original en reposo tras un estiramiento pasivo. Diferentes factores como la edad, el sexo, el tejido muscular y/o la temperatura del cuerpo van a influir en la elasticidad de cada persona.

¿Cómo y cuándo hacer sesiones de flexibilidad?

La idea es incorporarlas como una parte más del entrenamiento, por ejemplo, después de cada sesión de carrera a pie, ciclismo o natación. Haremos de esta práctica un hábito y aprenderemos a sentir los beneficios de un cuerpo flexible y de músculos menos rígidos.

Isabel recomienda encontrar un momento del día "en el que estés más tranquilo, con el fin de realizar los ejercicios de forma controlada, pausada y ayudándonos de la respiración". Llevar a cabo esta práctica con la máxima calma y tranquilidad van a ayudarnos a "disminuir los niveles de estrés que acumulamos a lo largo del día". Para ello será clave la respiración.

¿Cómo estiramos exactamente?

  • Primero cogemos aire por la nariz. Nos imaginamos el camino imaginario que va a seguir el aire, desde que lo inhalamos hasta la zona del cuerpo que se va a estirar.

  • Cuando vayamos a exhalar el aire se recomienda profundizar en el estiramiento, aunque sin forzar.
  • Busca un momento y un espacio adecuado, concreto y calmado. No tengas prisas.
  • Estira de forma progresiva.
  • No llegues al punto de sentir dolor. Si lo notas, reduce el estiramiento o para.
  • Concéntrate también en la respiración. Esto será clave.

Los estiramientos recomendados son los estáticos, "aquellos en los que se relaja y alarga de forma simultánea el músculo que se desea estirar", explica Isabel. Se realizan de forma lenta, controlada y buscando una conexión con la respiración (inhalación /exhalación) para profundizar en el estiramiento. Después de correr, Isabel recomienda que hagamos los estiramientos así:

  • En primer lugar, relajar la respiración después de la intensidad del ejercicio
  • Inhalar y exhalar lenta y profundamente a medida que vamos ganando flexibilidad y amplitud con el estiramiento, hasta notar una leve molestia.
  • Alargar el estiramiento entre 20''-30'' mientras respiramos normalmente.
  • Se repite la posición, aunque ahora se intentará llegar un poco más lejos 3 veces más.
  • Tener cuidado para no bloquear las articulaciones clave: rodillas, tobillos, caderas.
  • El estiramiento se realiza sin hacer rebotes.
  • Empezar por los grupos musculares más grandes.

¿Queréis saber más? Os dejamos con más información y consejos de Isabel.

Laura